LA VIRTUD DEL EGOÍSMO
Sus ideas se han discutido
con pasión y defendido con ahínco
Ayn Rand fue una escritora y filósofa rusa, nacionalizada estadounidense, Vivió 77 años y hace 40 que falleció. A pesar del paso tiempo su pensamiento es de lo más actual. Estamos ante la mejor exposición de los principios morales del Objetivismo, donde el hombre es un ser heroico, el propósito moral de su vida es la felicidad, su actividad más noble el logro productivo y la razón la verdad absoluta.
Su legado continúa siendo enormemente influyente tanto para los conservadores como para los liberales americanos, así como como para el resto del mundo. Cuestiona el eje “misticismo-altruismo-colectivismo” frente al de la “razón-egoísmo-capitalismo.” El título de su obra ya es transgresor “La virtud del egoísmo” y no es exactamente lo que algunos están pensando, sino que el egoísmo consiste en que la preocupación por el propio interés es la esencia de una existencia moral. Por lo tanto nuestras acciones serán buenas siempre y cuando tengan como objetivo el propio beneficio, si esté esta guiado por la razón.
Sus ideas se han discutido con pasión y defendido con ahínco durante más de medio siglo. El tema es el individualismo, la libertad, y el rechazo a la vocación totalitaria de los estados y a los instintos tiránicos de aquellos que quieren imponernos soluciones colectivistas. Un desafío que todavía hoy sigue vigente y nos amenaza. Considera que el colectivismo es incompatible con la naturaleza del hombre, que la Ley limita a la sociedad y al Estado en beneficio de los derechos del individuo y que la Constitución debe limitar al Gobierno y no a los ciudadanos. Para que una sociedad sea libre, su Gobierno no puede serlo. El Estado no puede tener otros derechos que los propios de sus ciudadanos, no hay derechos colectivos frente a derechos individuales, y el derecho de autodeterminación (que no existe como derecho) sólo puede entenderse si esta encaminado a constituir sociedades libres. Cuestiona los derechos nacionales, como una forma de aplastar los verdaderos derechos, los derechos individuales.
