UNA HABITACIÓN PROPIA
¡LIBERTAD, IGUALDAD, SOSTENIBILIDAD!
Si te gusta el comic y todavía no conoces a Lola, tienes toda una isla por descubrir. El argumento sirve también para todos aquellos que todavía no se acercado a este género literario.
Raquel Riba Rossy, una ilustradora española graduada en Bellas Artes, cuando cumplió 27 años nos presentó a “Lola Vendetta” un personaje de cómic que encarna la crítica social a la invisibilidad de las mujeres. “Más vale Lola que mal acompañada” fue el título del primer cómic de la saga. Tres años después llega su cuarta entrega: “Una habitación propia con wifi”. En estos días de ruido y furia, la lectura de la obra puede convertirse en una catarsis, en un ejercicio de liberación, en un remedio frente a la contractura mental. ¡LIBERTAD, IGUALDAD, SOSTENIBILIDAD! Lola Vendeta eclosiona, se ha volcado con tanta pasión en la defensa de la revolución femenina y la apuesta por una nueva masculinidad que no se dio cuenta de que en su interior se estaba gestando otra revolución. Su cuerpo y su mente, hartos de que los ignore, se han amotinado y amenazan con el colapso. Para colmo, su idea del amor se está resquebrajando. Todo la empuja a tomarse un respiro en el campo, pero ella aún no imagina las consecuencias de tener al fin una habitación propia (con wifi, eso sí): libre y ecofeminista.
En su páginas desliza, a través de dibujos expresivos, locuaces, emotivos, una crítica demoledora hacia esa tiranía de la meritocracia que nos lleva de cabeza. Frases hechas y eslóganes que nos hablan de un futuro que sólo depende de nosotros, de nuestra capacidad para realizarlos. Sus imágenes nos ofrecen un nuevo discurso sobre la experiencia vital femenina. Un grito feminista que todos deberíamos leer que desentraña las verdades más necesarias, aunque incómodas, respecto a la frustración que viven las mujeres en la sociedad.
