HAY MOMENTOS QUE DEBERÍAN SER ETERNOS
Tras un fracaso amoroso en el pasado
decidió volcarse en sus restaurantes
Comienza el verano y que mejor que la portada del último libro de Megan Maxwell para recordárnoslo. “Hay momentos que deberían ser eternos” es una emotiva historia, que nos enseña que el mejor viaje de la vida es el amor.
Eva es una mujer independiente, segura de sí misma que a raíz de un fracaso amoroso ha decidió volcarse en sus restaurantes, y su trabajo de chef le llena su vida. El doctor Sarriá, es un prestigioso y querido cirujano oncológico, que tomó la decisión de vivir el presente y no plantearse el futuro más allá del día a día.
Los caprichos del destino hacen que dos personas tan distintas se conozcan una tarde en una azotea y terminen la noche como nunca imaginaron. De pronto y sin proponérselo, ¡acaban convirtiéndose en inseparables!.
Eva se da cuenta entonces de que existe vida más allá del trabajo, de que la presión, si la controlas, no hunde sino ayuda, y de que el amor, cuando se trata de amor verdadero, es ineludible.
Esta novela llenará tu corazón de emociones y te hará sonreír con esas pequeñas cosas que convierten la vida en algo maravilloso. Disfruta de sus lectura.
